Que hacer cuando no tienes ganas de orar

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Sabemos que orar es una disciplina importante en nuestras vidas cristianas. Pero, ¿qué pasa cuando no queremos orar? Si eres como yo, a menudo, te dejas llevar por tus emociones. Y las emociones son traicioneras, porque en muchas ocasiones nos dictan que hacer. La Biblia nos dice que el corazón es engañoso (Jeremías 17: 9), y no es algo que debamos seguir, especialmente si nos está alejando de pasar tiempo con Dios. Entonces, ¿qué debemos hacer si no queremos orar? Aquí hay algunos consejos para revivir tu vida de oración.

  1. Habla con el Señor acerca de lo que estás sintiendo. Dile que no tiene deseos de orar, porque Él ya lo sabe. (lee alguno de los salmos de David: Salmos 42, Salmos. 69; y todo el libro de Lamentaciones especialmente el capítulo 2).
  2. Pídale al Señor que te dé el deseo de orar. A Él le encanta responder a esas oraciones porque, le da gloria a Él cuando queremos pasar tiempo con él (Prov. 8:17, Jer. 29:13, Salmos 51:17, Marcos 12:33, Joel 2:12).
  3. Abre la Palabra en los Salmos y utilizarlos como plantillas para orar. A veces, cuando no tenemos ganas de orar, puede ser porque no sabemos qué orar. Entonces, ¿qué mejor lugar para aprender sobre la oración que a través de la Biblia? Echa un vistazo al Salmo 63 donde David escribe sobre lo bueno que es pasar tiempo con el Señor y pídele al Señor que te ayude a tener hambre y sed de Él, como lo describe David en el Salmo (Salmos 16:11, Salmos 84:10).
  4. Encuentra una persona mayor en la que confíes que pueda alentarte en esta área. Pregúntale qué hace cuando siente que no quiere orar. Tener a alguien que camine a tu lado y sea un compañero de apoyo espiritual puede ser tan útil en la búsqueda de Dios. (Tito 2 habla acerca de cómo las personas mayores deben enseñar a las personas menores).
  5. Ponlo en tu horario. Nuestra falta de deseo de orar puede ser un factor de tener horarios súper ocupados. Así que programalo. Será más fácil también comenzar una rutina de oración cuando hagas tiempo para ello (Efesios 5:15).

Espero que estas sugerencias te ayuden. Y recuerda, Dios no debería ser solo algo que marcamos en nuestra lista de tareas pendientes, porque Él vale nuestro tiempo, alabanza y adoración. Dios desea seriamente nuestros corazones más de lo que Él quiere que simplemente hagamos las «cosas correctas». Entonces, busquemos al Señor con pasión: ¡Él satisface el alma!

Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias. Colosenses 4:2

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